viernes, 26 de agosto de 2016

Furioso


Algunos graffitis, como ya he dicho, están muy bien realizados. Este, en particular, hacía referencia a dos temas que siempre me interesaron y de un modo u otro atrajeron la atención de mi cámara: gatos y libros.

jueves, 25 de agosto de 2016

Constructivista



Una imagen de inspiración constructivista,  aunque con mucho de destructivista, en realidad,  tomada por ahí hace un par de días.

martes, 23 de agosto de 2016

Inusual

Está haciendo un invierno inusual, días de mucho frío intercalados con intentos primaverales. La rambla sur está semidesierta, ideal para pasear y mantener animadas conversaciones como si fuesen en privado.

domingo, 21 de agosto de 2016

La columna

Pasaron los años, 43, para ser preciso, y muchos de los que estaban presentes cuando tomé la primera imagen, recién instalada la dictadura, seguramente ya no están. Hoy, en el mismo lugar, decenas de jóvenes cazan en sus celulares monstruos mucho más inocuos que los que nos perseguían entonces. Y la columna de hierro, que vió pasar tantas cosas, sigue allí como si nada. ¡La columna como testigo de la historia! ¿Qué tal?

viernes, 19 de agosto de 2016

Sin diferencias

Y dale con el Pokémon...la plaza del Entrevero, adonde parece ser que se concentran monstruos, está invariablemente concurrida por jóvenes de diversas edades enfrascados en sus celulares, en plena cacería. No deja de ser divertido, por cierto y cazar monstruos virtuales es siempre mejor que salir a cazar extranjeros, o gente de otra raza o color o que piense diferente a uno, como todavía hacen en algunos lados cada vez que pueden.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Afortunados


Son afortunados, los venecianos. Pueden lavar sus vehículos personales invierno y verano sin gastar en agua y aunque haya restricciones para usarla para regar los jardines o lavar los autos durante los meses estivales...

martes, 16 de agosto de 2016

Conflictivo

Debe ser difícil mantenerse en la línea, con toda esa lucha intestina (¡puaj, qué asco, intestina!..) entre ideologías tan opuestas manifiesta en las paredes de la ciudad, a cada paso, y para peor, con esta llovizna tan molesta...

domingo, 14 de agosto de 2016

Bienvenido/a a bordo


Está bien, no hay una alfombra roja para abordar y tampoco un mullido sillón para su trasero, pero, vamos, es una góndola y estamos en Venecia, después de todo, ¿qué más puede pedir?

viernes, 12 de agosto de 2016

Al acecho

Me habría gustado poder pensar que esa gente estaba tratando de descubrir a Onetti, que yo había fotografiado a pocos pasos de allí algunos días atrás (ver entrada anterior). Pero no, seamos realistas, seguramente estaban tratando de localizar algún Pokémon, como está de moda ahora, la literatura nunca estuvo de moda, admitámoslo.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Onetti

Onetti se fue del país en 1974 y nunca más regresó, pero además de estar siempre presente entre nosotros a través de sus libros, cada tanto se da una vuelta por Montevideo y es posible descubrirlo, como si fuese un Pokémon literario, en lugares insospechados, siempre listo para espetarnos algún pensamiento inteligente y cáustico.

martes, 9 de agosto de 2016

Bruma

Se aproximaba la medianoche, hora de partir de regreso a casa, y la Plaza Independencia presentaba un aspecto levemente siniestro, envuelta en la bruma, como en una película expresionista de los años 30. Por suerte me pasaban a buscar, no me resultaba para nada tranquilizador recorrer las calles en esas circunstancias, con posibles asesinos y/o vampiros agazapados entre las sombras y al acecho.

lunes, 8 de agosto de 2016

Presagio de tinieblas


Por suerte aun era de día, porque sospecho que al caer la noche, las tinieblas se cernirían sobre la costa de la Serenísima, ya que alguien se había ocupado de quitar las lamparillas, dejándola indefensa ante al avance de las sombras.

sábado, 6 de agosto de 2016

Atalaya

La ciudad había amanecido envuelta en un manto lechoso, pero no por ello la pequeña Arrobita descuidaba su vigilancia. Desde lo alto de su atalaya tenía una buena visión de su zona de control y no se perdía detalle alguno.

viernes, 5 de agosto de 2016

Un extenso apagón había sumido en las tinieblas, aunque era mediodía, a todo el país y yo había tenido que subir once pisos por escalera para resolver un trámite. A mitad de camino, por una ventana abierta, tuve un atisbo de las azoteas vecinas y entre las aburridas  torres vi esa azotea más baja, confortablemente dispuesta para ser disfrutada bajo el pedacito de cielo que tenía encima. Solamente le faltaban unas cuantas plantas para que fuese un jardincito oculto en medio del concreto de la ciudad.