martes, 30 de abril de 2024

El inexorable pasaje del tiempo

Tenemos la sensación de que el tiempo transcurre de manera diversa en los diferentes momentos y circunstancias de nuestra vida, cosa que todos saben. Quizás por eso estamos siempre atentos a su pasar, porque aunque lo intentemos, no podemos olvidar su finitud. Cada cual lo hace a su manera, pero es así, no hay remedio, tempus fugit.

sábado, 27 de abril de 2024

El tiempo, ese fugitivo

Hace unos cuantos años (uf, cómo pasan de rápido...) inicié un pequeño ensayo sobre el pasaje del tiempo que en su momento titulé "Sic transit", en referencia a la frase "Sic transit gloria mundi (link)", pero que más tarde rebauticé con otro latinismo, "Tempus fugit" (el tiempo huye) que me pareció más acertado (link). En fin, todo eso no importa mucho de todos modos, lo que cuenta en este caso son las fotos.

jueves, 25 de abril de 2024

La naturaleza II

Como es predecible, pronto la naturaleza, en la medida en que va a ir desapareciendo cada vez más rápido gracias a los tenaces esfuerzos de los seres humanos, va a cotizar cada vez más en bolsa y  para poder disfrutar de la observación fugaz de algunas plantitas sobrevivientes deberemos pagar un precio que será siempre más elevado. ¿Qué, no era que queríamos más tecnología que nos aliviase las rutinas diarias, viajar en avión cada vez más lejos y más a menudo y tener auto en la puerta?

sábado, 20 de abril de 2024

La naturaleza

Indudablemente sería mejor poder trabajar en medio de una exuberante naturaleza sin perder ninguna de las ventajas que nos brinda la tecnología moderna. Si bien eso no siempre es fácil, existen alternativas para lograrlo, por lo menos temporalmente, sin necesidad de tener que internarnos en las complejidades del metaverso. (En la librería Escaramuza unos días atrás).

domingo, 14 de abril de 2024

Escala en el camino

Atravesábamos España bajando hacia el sur, camino de Algeciras, para allí cruzar a Marruecos y decidimos pasar por Cádiz, una hermosa ciudad-puerto que nos recordó a nuestro Montevideo, pero un Montevideo que no habíamos llegado a conocer, en la que los codiciosos especuladores inmobiliarios y los urbanistas de cortas miras no hubiesen decidido eliminar en un arrebato modernista las antiguas murallas que contribuían a apuntalar el pasado. Frente al mar, a pesar de ese anacrónico faro para automovilistas, por un momento nos sentimos de nuevo en la rambla. 

sábado, 13 de abril de 2024

Misterios de Oriente

Cómo es posible coordinar el tráfico en un país como la India, con elementos tan dispares en sus calles, continúa siendo para mí un misterio fascinante.

viernes, 12 de abril de 2024

Hace tiempo y a lo lejos II

Otra imagen en consonancia de la que subí días atrás: me fascinaban esas figuras fugitivas, a veces con el rostro cubierto por el velo islámico, que se perdían en oscuros callejones de la viejas ciudades que parecían olvidados por el tiempo, burlándose de mi en mis improbables esfuerzos por atrapar el pasado en la red de mi cámara, como si fuese posible, pues se sabe que eso es algo que únicamente se logra en los sueños.

jueves, 11 de abril de 2024

Marseille canaille

Cuando comencé a trabajar con la compañía francesa de buzos en la que permanecí 14 años, Comex, cada vez que pasaba por Marsella, donde estaba la sede, cenaba en algún restaurante de esos que abundaban en la ciudad, que combinaban buena comida y precio razonable. Este, cuyo nombre no recuerdo, quedaba cerca de la Gare Saint Charles, la estación de ferrocarril, bajando por la amplia escalinata que desemboca en la Canebière, el boulevard que termina en el Vieux Port, a la derecha (lo digo por si alguna vez pasan por allí y tienen apetito y no quieren gastar mucho, si existe aún, nunca se sabe, después me cuentan). ¡Díganme si no tiene una cierta atmósfera del cine negro de Melville, Verneuil, Reggiani y tantos otros!..

miércoles, 10 de abril de 2024

Hace tiempo y a lo lejos

Recorriendo (quizás sería más acertado decir "paseando") mi enjundioso archivo, suelo encontrarme con imágenes olvidadas, arrinconadas en mi memoria, y ese modesto hallazgo tiene el efecto de alegrarme un poco más el día, como si yo fuese una especie de Harry el Sucio en el momento en que el malhechor decide jugársela y trata de dispararle, dándole así la oportunidad de hacer uso una vez más de su ruidoso 44 magnum (Make my day, etc.). Capté este instante fugitivo (como todos los instantes, lo admito) en la amurallada ciudad marroquí de Taroudant hace ya 44 años, apenas ayer...