viernes, 31 de julio de 2020

Tibet-9

Lhasa-9

Debo admitir que algunos de los peregrinos que veo en el 
circuito kora alrededor del Potala son un tanto peculiares

El mercado agrícola de Lhasa está muy bien surtido

Evidentemente acá no hay ladrones de verduras



Quisiera saber adónde quedron esos potentes y modernos camiones chinos

miércoles, 29 de julio de 2020

Tibet-8

Lhasa-8

Banderas de oración lanzando sus plegarias al viento


Tibetano en plena adoración, de qué, no estoy muy seguro


Tibetanos y chinos de la etnia Han por igual son (o eran) amables y amistosos con los extranjeros



lunes, 27 de julio de 2020

Tibet-7

Lhasa-7

Supongo que son dos niños de reducido (muy reducido) tamaño paseándose por  Lhasa, no lo sé, nadie me dijo de qué se trataba y el Tibet es muy misterioso...

Aquí no vi a nadie jugando a las cartas por dinero, como en otras ciudades de China

Estos aparatos sirven para preparar el reputado té de manteca de yak, que se hace hirviendo té  con un poco de sal, manteca (preferiblemente rancia) de yak, algo de cebada y batiendo bien  la  mezcla hasta que toma un aspecto lechoso y adquiere su muy apreciado gusto a  sebo de vela.

Este Mig-17 estaba en exposición frente al palacio del Potala para conmemorar la toma por asalto al Tibet de los lamas por las modernas y experimentadas divisiones del Ejército Popular Chino en 1959

Monje estudiando y pidiendo limosna

Comerciantes de la etnia Han en el circuito alrededor del Potala. Entre la mercancía que ofrecen a  peregrinos y monjes se halla ese retrato de Chökyi Gyalpo, el XI Panchen lama (derecha) (link), el único reconocido por el gobierno de Pekín. 

sábado, 25 de julio de 2020

Tibet-6

Lhasa-6

Tres simpáticos escolares hijos de inmigrantes de la etnia Han posan para la posteridad

¿Me habrán quedado bien mis dientes?

Joven monje tibetano dejándose tentar por la moda masculina

Un buen número de inmigrantes de la etnia Han se dedican al comercio

Una manera peculiar, y seguramente efectiva, de construir las
calles, mediante losas de hormigón colocadas a puro músculo


viernes, 24 de julio de 2020

Tibet-5

Lhasa-5


Es increíble como les gustan los juegos a los chinos, estos y los 
de la foto de arriba,  son emigrantes de la etnia Han

Una pequeña capilla poco visitada

Esta deidad, o lo que fuere, se estaba mudando


Los chinos usan sellos con sus nombres para todo, hasta 
para firmar los cheques. Este hombre los hacía... a mano.

miércoles, 22 de julio de 2020

Tibet-4

Lhasa-4

Tras a recorrer el circuito del primer dia, alrededor del Potala y de la plaza Barkhor, voy a un restaurante chino situado justo frente a mi hotel a comer un buen plato de fideos fritos con pollo. Luego me retiro a mi habitación  a dormir un rato la siesta, a reponerme de la fatiga debido a la altitud, durante las horas en que la luz es mas vertical y el solazo golpea con más fuerza, pese al sombrero de Panamá que compré en uno de los tantos quioscos en alguno de los koras y que resultó ser de plástico, pero que igual me protege, aunque con menos elegancia.



Rituales de los peregrinos en la plaza Barkhor

Un grupo de peregrinos se pasea por la plaza Barkhor

Frente al Potala están emboscados los eternos cazaturistas, aunque a decir verdad, son simpáticos

Remozando el Potala para atraer turistas

En el patio de mi hotel, los esforzados empleados lavan una alfombra

lunes, 20 de julio de 2020

Tibet-3

Lhasa-3

Toda una adelantada, eso era 16 años antes del coronavirus...

Una agradable manera de pasar el tiempo libre en compañía

El equivalente a nuestra feria vecinal

Si no hay nadie para jugar a las cartas...

Peregrinas descansado en el interior de un templo de cuyo nombre no puedo acordarme

Peregrinos llevando a cabo sus rituales a la entrada del templo Jokhang

Muchos peregrinos acuden desde lugares remotos a pie y postrándose cada pocos pasos






sábado, 18 de julio de 2020

Tibet-2

Lhasa-2

Al levantarme por la mañana aún me duele un poco la cabeza. Salgo a recorrer nuevamente el circuito de los peregrinos de la plaza Barkhor y quizás porque es temprano los vendedores, aún adormilados, no me fastidian tanto. Pretendo visitar el templo Jokhang, pero cuando el monje que cobra las entradas me dice hay que pagar 70 yuan (poco más de 8 dólares) y como en algún lado leí que hay que volver a pagar, en cada capilla decido continuar dando vueltas por las calles. Al final eso resulta más productivo: a la vuelta, en un callejón estrecho y sombrío, me aguarda un espectáculo fascinante; Cientos de peregrinos aguardan sentados junto a un pequeño templo o capilla, posiblemente a que les den de comer, tal como me lo habia descrito un viajero alemán en Chengdu. No parece importarles ni presencia ni que los fotografíe, lo que por el contrario parece divertirlos y ayudarlos a pasar el rato. Como me instan a ingresar en la capilla, finalmente lo hago. Es bastante mayor de lo que su estrecha entrada parece sugerir, pero està llena de recovecos y de adornos, objetos de ritual e imágenes que le confieren un aspecto laberíntico. Además está en tinieblas, apenas interrumpida por las tenues lucecitas de las lámparas de manteca de yak. Hay decenas de peregrinos y algunos monjes sentados un poco por todas partes. A la salida, una anciana ubicada junto a la escalera me ofrece un pancito. Trato de rehusarlo, quizás otro lo necesite más que yo, pero insiste y termina metiéndomelo por el cuello de la camisa, ante el alborozo general. Me retiro satisfecho, con unas cuantas imágenes e incluso comida, no se puede pedir más.


Monjes pidiendo limosna mientras estudian sutras (link)

En el Tibet yo esperaba encontrar leopardos de las  nieves,
 pero en cambio hallé esta línea de leones (link)


Los tibetanos, incluso los monjes, comen carne, de yak o cordero, por el frío, dicen. 
Moraleja, si te mueres en el Tibet no te reencarnes en ninguno de esos bichos.

Propaganda de dentistas en tres lenguas: tibetano, chino (Han si)
 y dibujitos para los extranjeros ignorantes como yo.

Plegarias estilo budista



Quién sabe desde dónde venían esos peregrinos