viernes, 11 de septiembre de 2026

Cómo nos ven

He leído por ahí -o me lo contaron, no recuerdo bien- que es frecuente que muchos distinguidos extranjeros que desembarcan en nuestras costas con la intención de publicar en la red sus apasionantes hazañas -léase youtubers, aspirantes a periodistas sin formación alguna y demás vagabundos ávidos de sus "quince minutos de fama" warholianos (link) (¡queremos nuestros quince minutos YA!)- apenas llegan al hotel o albergue, se conectan a internet para transmitirle al mundo sus trascendentes epifanías recibidas en el lugar en el que están, o sea, en el caso que nos aqueja, nuestro pequeño país.
Tratando de ser agudos y perspicaces, pero sin descuidar por un momento siquiera encuadrar sus inolvidables facciones en sus celulares, con generosidad ofrecen urbi et orbi su inapelable dictamen acerca de lo que han visto en ese poco rato, inclusive.
A veces son amables y elogian muchas de nuestras visibles virtudes, estimulando nuestros egos hasta el paroxismo. Si un extranjero lo dice...debe ser cierto.
Algún despistado/a hará el panegírico de nuestras tranquilas y atractivas callejuelas, bordeadas de árboles frutales (bueno, se llaman plátanos, ¿o no?), limpias, ordenadas, con lugares especialmente diseñados para la práctica del deporte (me refiero al trekking (link) o al parkour (link), señaladas claramente por cartelería creada por artistas gráficos de indudable talento. 
Parafraseando al ilustre Dr. Pangloss, vivimos en la mejor de las urbes posibles, ah...