De un tiempo a esta parte se viene realizando en la prensa un debate acerca de la pertinecia o no de declarar obras de arte a ciertos enchastres realizados por personajes más o menos anónimos, que al caer la noche, la noche real, no esta otra (link), aclaro, aprovechan para garabatear paredes y monumentos de forma indiscriminada y totalmente a piacere. Obviamente no es así, pero parecería como si además de la protección que les brindan las tinieblas, el anonimato y su actuar furtivo, esos artistas contasen con la protección tácita de las autoridades contratadas por nosotros, los ciudadanos, que les pagamos el sueldo para que nos administren el bien común, la ciudad, que con su actuar (ninguno) apelan a sus cada vez menos necesarios conocimientos del francés para, aparte de pontificar frecuentemente acerca del derecho a expresarse por parte de esos artistas incomprendidos, decirnos paternalmente laissez faire, laissez passer. A pocos pasos de la obra magnífica digna del mejor Basquiat (en fin...) que se ve en el centro de la foto, hay una galería de arte y en el local cerrado aledaño a la magna obra una vez funcionó la galería Bruzzone del muy recordado marchand Kut Speyer, que tan buenos consejos y opiniones me diera a propósito del arte nacional y de los artistas, e incluso me vendió algunos cuadros que conservo. ¿Qué habría pensado Speyer de su vecino mural?
martes, 16 de junio de 2026
sábado, 13 de junio de 2026
En las alturas
En el estudio de La Diaria Radio, en el décimo piso de un edificio en la Viudad Vieja, mi viejo amigo y colega Alejandro Ferreiro, periodista, escritor y muy buen fotógrafo ocasional, desde su propia torre de los panoramas (link) me mira encuadrarlo con mi cámara mientras se apresta a entrevistarme y apuntarme él a mí, a su vez con la mirada penetrante que ha demostrado tener en sus libros y trabajos periodísticos una y otra vez desde hace ya bastantes años.
martes, 9 de junio de 2026
Como allá en La Habana
Me asomé por la ventana en mi casa y al ver este automóvil me acordé de La Habana, donde a pesar de las diferencias políticas, los problemas acuciantes que siguen teniendo para sobrevivir fundamentalmente a causa del prolongado bloqueo económico a la isla de parte de la poderosa "Yuma" (link), muchos cubanos, abiertamente y sin pedir disculpas por ello, adornan sus viejos vehículos, cuando los tienen, o se adornan a sí mismos utilizando prendas con la bandera de la barras y las estrellas, lo que lo deja a uno rascándose la cabeza, un tanto desconcertado.
martes, 2 de junio de 2026
Tantas bicicletas...
Cruzar la rambla es más peligrosa debido a la sobreabundancia de bicicletas que a los automóviles, lo prueba esta foto, que obviamente, no miente (jaja). Si no, vean lo que me dice la IA al respecto: "Una foto no miente, pero quien la toma y quien la mira pueden construir una falsedad", y todos sabemos que la IA no se equivoca (jaja).
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