En el estudio de La Diaria Radio, en el décimo piso de un edificio en la Viudad Vieja, mi viejo amigo y colega Alejandro Ferreiro, periodista, escritor y muy buen fotógrafo ocasional, desde su propia torre de los panoramas (link) me mira encuadrarlo con mi cámara mientras se apresta a entrevistarme y apuntarme él a mí, a su vez con la mirada penetrante que ha demostrado tener en sus libros y trabajos periodísticos una y otra vez desde hace ya bastantes años.
