jueves, 6 de agosto de 2026

A la hora señalada

Es la hora pico, la del raje o de la retirada -táctica, porque mañana hay que regresar- y todo el mundo está alerta. Alerta del ómnibus que ya llega, del celular o de los eventuales clientes. Hasta yo, que ya no cumplo horario, estoy alerta y dejo que la cambiante geometría delante de mis ojos se las componga para hacerme oprimir el disparador de la cámara en algún momento adecuado, así nomás, casi sin pensar, como si fuese una suerte de escritura (visual) automática.